
Cargadoras Hitachi en la Cantera de Lekoitz, en Bizkaia
Información de Fueyo Editores
La explotación de roca ornamental de Lekoitz, ubicada en Aulesti, Bizkaia, y conocida mundialmente por su piedra Negro Markina, pertenece a una de las empresas propiedad del Grupo Amenabar, un conglomerado de compañías con intereses en muy diversos sectores.
La cantera de Lekoitz, con otras cuatro explotaciones, todas en el País Vasco, ofrece piedra ornamental de calidad, material para escollera y áridos en diferentes granulometrías para la fabricación de hormigón y aglomerado asfáltico. Hector Fano, responsable de las divisiones de roca ornamental, hizo alusión a los más de 2.500 bloques de roca ornamental que distribuyen anualmente en todo el mundo a través de intermediarios o a clientes finales, vendiéndose también incluso a través de internet. “Existen diferentes categorías de bloques y cada una tiene sus características técnicas, su aplicación y su precio”, matiza Fano.
Con respecto a la roca para escollera, según Unai Sarasa, responsable de la línea de áridos, hormigones y aglomerados de la empresa, proceden de los bloques que no tienen calidad ornamental y se utilizan para diversos usos menores, como por ejemplo la fabricación de bordillos de acera o peanas de trofeos. Asimismo, en mayores dimensiones, son muy apreciados como refuerzos en puertos y espigones, para defensa ante el oleaje en temporales.
Con respecto al árido, hay que tener en cuenta que el aprovechamiento de esta piedra ornamental es del 25%, por lo que la cantidad de árido que se puede llegar a producir es alta. “Actualmente producimos alrededor de 350.000 t/año en las cinco explotaciones mineras con las que contamos, y principalmente lo utilizamos para nuestro consumo en las diferentes obras del Grupo”, matiza Unai Sarasa. Para la reducción y la clasificación de las diferentes granulometrías cuentan con una planta con machacadora de mandíbulas de primario, impactor de secundario y un terciario para la fabricación de arenas. Entre los equipos se encuentran varias etapas de clasificación, obteniéndose finalmente varias granulometrías, entre las que se encuentran 0-4, 4-12 y 12-25 mm para el hormigón.
EL PARQUE DE MAQUINARIA
“El parque de maquinaria en general de las cinco explotaciones, que viene a ser de unas 30 máquinas, se encuentra actualmente en proceso de renovación”, menciona Sarasa. De ahí que hayan comenzado con la adquisición de los equipos más necesarios.
Entre las nuevas adquisiciones se encuentran dos cargadoras Hitachi, concretamente la ZW310-6 y la ZW550-6, un modelo este último con un diseño específico para la manipulación de bloques de roca ornamental. Se trata de dos cargadoras importadas por la empresa Hispano Japonesa de Maquinaria, distribuidor de Hitachi para toda España, y comercializadas por Talleres Mecánicos Lera, S.A.
Según Daniel Alonso, facultativo en la explotación de Lekoitz, los distintos frentes se van cortando con hilo diamantado y los bancos se perforan y se rompen por cuña para la obtención de los bloques. Por lo tanto, hace falta una cargadora ágil, fiable y potente para la manipulación de todos los bloques hasta la zona de almacenamiento. Es por ello que la propiedad, tras mucho estudiar las diferentes opciones del mercado, se decantó por la cargadora ZW550-6 en configuración Block Handler.
“En una explotación de roca ornamental la cargadora es la máquina fundamental, todo gira alrededor de ella y la Hitachi ZW550-6 es una máquina que se comporta muy bien con los diferentes tamaños de bloques”, comenta Carlos Torres, encargado de todas las canteras de roca ornamental, que tras varias décadas al frente de las diferentes explotaciones ha conocido varias marcas de cargadoras y ninguna como la Hitachi.
A la hora de decantarse por una máquina, los técnicos de la empresa vieron que no hay muchos fabricantes para este tonelaje de equipo, por lo que la Hitachi fue una opción desde el comienzo. “La Hitachi ZW550-6 trabaja perfectamente con bloques de hasta 32-35 toneladas, algo que muchos otros fabricantes no podían garantizar”, matiza Pablo Salatert, del departamento comercial de Hispano Japonesa de Maquinaria.
En el total de 30 máquinas que la empresa tiene repartidas entre las cinco explotaciones mineras se encuentran varios equipos Hitachi, aunque no había ninguna cargadora hasta el momento. El primer equipo ha sido la ZW550-6 Block Handler, la primera unidad que entra en España para el manejo de bloques y que ha conquistado plenamente a la propiedad. “Estamos muy contentos con el equipo”, explica Sarasa. En general, las Hitachi suelen ser máquinas que requieren mayor inversión inicial, pero el coste por hora es el más ajustado, y para esta empresa eso fue un factor decisivo.
Aspectos tales como la fiabilidad de los equipos, el excelente servicio que ofrece Talleres Mecánicos Lera en cuanto aparece algún problema, y la disponibilidad de la máquina fueron aspectos que influyeron positivamente para que la empresa apostara finalmente por las cargadoras Hitachi. El segundo equipo fue el modelo ZW310-6, una máquina de alta producción específica para las labores de mantenimiento.
LA ZW550-6 BLOCK HANDLER (MANIPULADORA DE BLOQUES)
Para todos aquellos conocedores de la maquinaria convencional de obras públicas, decir que una cargadora especializada en la manipulación de bloques de roca ornamental de varias decenas de toneladas de peso tiene una configuración totalmente diferente a sus homólogas para trabajos en canteras o explotaciones mineras.
La cargadora ZW550-6 en versión block handler entregada en la cantera de Lekoitz es el primer modelo que llega a España. Se trata de un equipo de algo más de 47 toneladas, accionado por un motor Etapa V que no requiere filtro de partículas de 382 kW, cuyas diferencias más importantes se encuentran en la configuración del brazo de elevación, en su cinemática y en el contrapeso. De hecho, la longitud del brazo es más corto, 3.500 mm en la block handler frente a los 3.650 mm de la versión estándar, así como la altura máxima de elevación a bulón, que es de 4.860 mm en el equipo de manipulación de bloques frente a los 5.040 mm de la versión estándar. El contrapeso, de 2.600 kg en la versión para explotaciones de áridos y movimiento de tierras, pasa a ser de 5.080 kg en la máquina específica para roca ornamental. Los cilindros del cucharón en la versión block handler tienen un diámetro de 180 mm y una carrera de 115 mm, frente a la versión estándar de 160 mm de diámetro y 100 mm de carrera, siendo los cilindros de dirección y los cilindros de elevación del brazo exactamente los mismos.
“En función de los trabajos que desempeña en cada momento y del tamaño de los bloques que manipula, tenemos diferentes versiones del implemento. Unas horquillas son más robustas y cortas y otras más largas y ligeras”, explica Carlos Torres, encargado general de las explotaciones de roca ornamental. Para ello la ZW550-6 monta un enganche rápido que permite el intercambio de horquillas en escasos segundos.
Además de las adaptaciones propias para una máquina que va a manipular bloques de roca, “la ZW550-6 se ha desarrollado con unas dimensiones muy apropiadas; se han reforzado zonas, como consecuencia de las fuertes tensiones a las que se le somete, como los brazos de elevación, el bastidor delantero o el bastidor trasero, para lo que se han usado placas adicionales, expansión de soldaduras y materiales de alta resistencia. En cuanto a la cinemática, el uso de dos cilindros para el implemento es característico de las cargadoras de ruedas grandes de Hitachi, que aumentan la durabilidad, disminuye las holguras y libera a la estructura de los perjuicios que puedan suponer cargas excéntricas, en este caso, de las horquillas para la manipulación de bloques”, explica Pablo Salabert.
La cinemática reforzada, que ofrece igualmente una excelente visión, soporta la carga y proporciona una rigidez a la torsión de alto nivel, además de generar una importante resistencia para aplicaciones de trabajo pesado como pueda ser la de manipulación de bloques. El hecho de contar con una posición baja de los cilindros de elevación hace que la estructura será más robusta y que se incremente la estabilidad, algo fundamental en este tipo de cargadoras que manipulan cargas tan pesadas.
Otros aspectos llamativos de la ZW550-6 block handler son los contrapesos inferiores adicionales en cuatro piezas de 1,6 t de peso total, y la transmisión de engranajes planetarios que, al tratarse de engranajes ligero y compactos, proporcionan un elevadísimo par, lo que permite un cambio de marchas sin percepción de cambio y una alta durabilidad basada en una larga experiencia.
El bloqueo de la transmisión, con ahorros significativos en el consumo de gasóleo, reduce pérdidas de fuerza en el sistema hidráulico, ahorra litros de gasóleo y mejora la disponibilidad entre repostajes. Además, el sistema de frenado es de fácil accesibilidad, ya que permite reemplazar el disco de freno sin quitar el eje. Por último, "este equipo se caracteriza por las excelentes protecciones con que cuenta en la parte inferior, cubriendo tanto el árbol de la transmisión como el tren de potencia", concluye Pablo Salabert.
LAS EXPLOTACIONES MINERAS DE MARNEMAR
Perteneciente a la empresa Amenabar, compañía con divisiones en el sector inmobiliario (promotora y constructora), extractivo, acuicultura, telecomunicaciones y fabricación de mobiliario, Marnemar Unique se encuentra operativa desde el año 1931 y centra su actividad en la explotación de roca ornamental, en la fabricación de escollera y en el sector de los áridos.
Actualmente cuenta con varias explotaciones donde se obtienen hasta cinco mármoles diferentes, diversas tipologías de escolleras y áridos de varias granulometrías y excelentes calidades. Las explotaciones se encuentran en dos zonas: Markina-Aulesti y Lastur-Deba, de donde se obtienen los mármoles conocidos internacionalmente como Negro Markina, Gris Meabe, Gris Duquesa, Gris Deba y Rosa Duquesa. Concretamente, en la zona de Markina-Aulesti se encuentran las explotaciones mineras de Lekoitz, Ugartetxea y Jaime, mientras que en Lastur-Deba, en la provincia de Guipuzcoa, se hallan las de Duquesa y Urkulu. Al año se procesan más de 2.500 bloques de las cinco denominaciones.
La explotación de Lekoitz se encuentra en el alto del mismo nombre, en el término municipal de Aulesti, en la provincia de Bizkaia, y en ella se extrae el mármol Negro Markina, que conjuntamente con la extracción de las otras dos canteras de la empresa Marnemar (empresa del grupo Amenabar que gestiona las explotaciones mineras) significa el 70% de la producción mundial de esta piedra tan apreciada. Considerando en cuenta que cuenta con reservas para más de 80 años, la explotación de esta piedra tan utilizada en Europa y resto del mundo tiene todavía mucho tirón.
La piedra obtenida en Lekoitz es una caliza de grano muy fino de color negro intenso en cara pulida, alta densidad (2,7 t/m3) y elevado brillo característica por su veteado blanco. Corresponde a una facies de plataforma carbonatada de edad Aptiense-Albiense, que presenta restos fósiles dispersos y vetas de calcita ocasionalmente orientadas, lo que le da una importante belleza. Su ubicación geológica se corresponde con una estrecha y concreta banda de calizas, de unos cuatro kilómetros de longitud y 200 m de espesor.
Este tipo de piedra admite todo tipo de acabados, siendo sus bloques enviados a diferentes puntos de elaboración, tanto nacionales como en el extranjero. El producto final se distribuye en los cinco continentes, siendo muy apreciado en India y Egipto. De los bloques, comercializados en diferentes tamaños, se obtienen baldosas, adoquines y bordillos para pavimento, además de piedra para fachadas, muy utilizada en grandes proyectos arquitectónicos de todo el mundo.
Los bloques obtenidos que no alcanzan los estándares ornamentales se utilizan para la fabricación de bloques de piedra natural, con pesos entre 20 y 60 toneladas, que se comercializan como escollera para resistir los embates del mar en las diferentes obras portuarias y de costa.
Además, el material de desecho (hay que tener en cuenta que del material obtenido solo se aprovecha el 25%) se utiliza para la fabricación de áridos normalizados, con su correspondiente marcado CE, en distintas granulometrías para su uso en la fabricación de hormigones, aglomerado asfáltico, etc.
TALLERES MECÁNICOS LERA
El distribuidor de Hispano Japonesa de Maquinaria para la zona de País Vasco, Navarra y La Rioja es la empresa Talleres Mecánicos Lera, S.A., una compañía creada en 1984 por Silverio de Lera, que desde entonces ha tenido el servicio al cliente como su máxima de trabajo. Actualmente, su hijo Iñaki de Lera gestiona una empresa de 30 personas con instalaciones en Hernani, una flota de 100 máquinas en alquiler y un taller referente en el servicio a máquinas, así como en la venta de equipos nuevos.
De hecho, son distribuidores oficiales de Hitachi, Xcentric, Bell, Metso, Doppstatt y Furukawa para País Vasco, Navarra y la Rioja, y desde sus instalaciones en Hernani venden anualmente más de un centenar de equipos nuevos. En Pamplona tiene un taller colaborador llamado Innamac.
Talleres Mecánicos Lera ha sido el distribuidor que ha realizado la venta de todos los equipos Hitachi a la empresa Marnemar, a través de su delegado comercial Óliver Gálvez, una compañía con una gran experiencia en estos equipos japoneses, que comercializan en la zona desde el año 2003.
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