
Grupos móviles de cribado Kleemann. La diferencia entre cribas y precribas
Información de Fueyo Editores
Los grupos móviles de clasificacion han copado el protagonismo durante mucho tiempo en el ámbito del tratamiento móvil de piedra natural y materiales reciclados.
Sin embargo, aunque producen áridos que se pueden modificar dentro de ciertos límites, sin la clasificación mediante instalaciones de cribado sólo se pueden comercializar de forma limitada. Las instalaciones de cribado, por el contrario, son capaces de separar el material en varios productos finales y generar granulometrías finales cualificadas. Para ello, los grupos móviles no se utilizan necesariamente en combinación con grupos móviles de trituración, sino que también demuestran sus ventajas en aplicaciones independientes. Actualmente, se comercializan los grupos móviles de cribado y las precribas.
PRECRIBAS: LA PREPARACIÓN
La tarea principal de las precribas es clasificar el material antes de la primera etapa de trituración. El nombre lo dice todo: los grupos móviles están diseñados para la alimentación con material de gran tamaño. Desde la tolva de alimentación, el material llega directamente al piso superior de la criba. La fracción superior llega en el sentido directo de flujo del material a la cinta de descarga principal a través del paño de la criba. De este modo, las precribas también son capaces de procesar fragmentos macizos.
La alimentación de los grupos móviles se realiza a menudo mediante una cargadora, ya sea desde el lateral o desde atrás. Los elementos auxiliares de llenado de la tolva disponibles opcionalmente se pueden plegar de forma independiente y permiten la alimentación con cargadoras con cazos más anchos desde atrás o evitan el derrame en el lado opuesto de la tolva en caso de alimentación lateral.
Las precribas también se pueden utilizar en un tándem de grupos móviles de clasificación y son capaces de separar hasta tres fracciones de la roca triturada. Para ello, la pared trasera de la tolva de las precribas de Kleemann se puede plegar al menos en dos alturas y, en el caso de la Mobiscreen MSS 802 EVO, incluso en tres alturas. Esto permite una entrega óptima de material incluso con la altura de alimentación reducida de una trituradora previa.
En determinadas condiciones, la cinta transportadora de la cinta de alimentación utilizada de serie en las precribas de Kleemann se puede ver superada por las exigencias. Por ejemplo, el material de carga muy grande y con aristas vivas puede dañar la cinta transportadora. A su vez, en el caso de roca con alta presencia de lajas y con arcilla, la banda transportadora lisa puede resbalar por debajo del material de carga, especialmente si está muy húmedo. Para evitar estas complicaciones, las precribas se pueden equipar con una cinta de placas robusta. Además, se pueden instalar ralentizadores del material o cortinas de cadena en el lado de alimentación y descarga en la caja de la criba. Así se evita que la roca gruesa golpee sin frenar la cinta de descarga principal y la dañe o reduzca la durabilidad de la cinta transportadora.
GRUPOS MÓVILES DE CLASIFICACIÓN PARA UN TRABAJO MINUCIOSO
El grupo móvil de clasificación convencional es la auténtica especialista a la hora de obtener productos finales o productos intermedios importantes de alta calidad. En ella se procesan materiales de pequeño tamaño, en su mayoría pretriturados. Los grupos móviles de clasificación son indispensables en etapas de trituración y cribado de varios niveles, pero también se utilizan con frecuencia a modo de máquinas individuales.
Las cribas de la serie Mobiscreen MSC EVO de Kleemann disponen de tolvas de alimentación con gran capacidad. En este caso, la alimentación se realiza mediante una cargadora sobre ruedas, una excavadora o un grupo móvil de trituración o clasificación previo. En este sentido, la anchura de la tolva que se abre garantiza un buen flujo de material.
Dado que los grupos móviles de clasificación se suelen alimentar con material más fino, las instalaciones no están equipadas con tanta protección contra impactos o desgaste como las precribas.
EL FLUJO DE MATERIAL ES UN FACTOR DECISIVO
El flujo de material determina el rendimiento y el resultado final, que debe estar clasificado con precisión. Los requisitos del flujo de material comienzan ya en la propia alimentación: así, la velocidad de la cinta de alimentación, entre otros factores, influye directamente en la altura de la capa en los diferentes pisos de la caja de la criba. Si la altura de la capa es demasiado grande en uno de los pisos de la criba, la calidad del material cribado se deteriora inmediatamente.
Un resultado de cribado excelente en una criba es, en última instancia, el resultado de una compleja interacción entre el ajuste de las velocidades de la cinta de descarga de la tolva y la cinta de alimentación, el ajuste de la trampilla de dosificación, la posición de la cinta de alimentación con respecto a la caja de la criba, la inclinación de la caja de la criba y su amplitud, así como la elección de las superficies de cribado correctas. Los parámetros que influyen en una precriba no son tan numerosos, ya que los requisitos de calidad del material cribado suelen ser menores que en un grupo móvil de clasificación convencional. En estas instalaciones, se puede influir en el resultado del cribado mediante la velocidad de la cinta de alimentación, la inclinación de la caja de la criba y su amplitud, así como con la elección de las superficies de la criba correctas.
LA CAJA DE LA CRIBA Y SU OCUPACIÓN
La elección correcta de los medios de cribado para un grupo móvil de cribado es fundamental para el resultado final. Los medios de cribado deben estar adaptados a la aplicación. En este sentido, no sólo es importante elegir la sección transversal de apertura adecuada para la granulometría deseada. En el piso superior de una precriba se producen cargas elevadas, ya que a menudo hay trozos de roca grandes que chocan contra las superficies de la criba, en parte con aristas vivas. Por tanto, se requieren superficies de cribado robustas. Dependiendo de la aplicación, se suelen utilizar estructuras de criba de dedos, grizzlys de barras o chapas perforadas.
CRIBADO MÁS FINO
El material seco con una granulometría de hasta 4 mm se puede cribar con mallas cuadradas o rectangulares convencionales, así como con mallas de piano, dependiendo de los requisitos en cuanto a corte y rendimiento de cribado. La cosa se complica cuando se requiere un cribado aún más fino o si el material es húmedo, adherente o fibroso: los grosores de alambre más finos reducen el riesgo de apelmazamientos y aumentan la superficie de cribado abierta de la caja y, por tanto, el rendimiento del grupo móvil de cribado. Al mismo tiempo, con el grosor del alambre se reduce la vida útil de la superficie de la criba. En este caso, hay que sopesar el mayor rendimiento y los costes de las superficies de repuesto, así como el tiempo de inactividad de la instalación necesario para sustituir la superficie.
La forma de la malla metálica también puede ayudar a proteger una superficie de la criba contra el bloqueo o, al menos, a mantenerla libre durante más tiempo: con determinadas formas de arpa, las mallas también se estimulan para que vibren y, de este modo, sacuden las adherencias. El material también juega un papel decisivo en los casos límite: por ejemplo, una malla de acero inoxidable tiende a pegarse menos que una malla metálica convencional. Por su parte, las superficies de la criba de goma se mantienen libres durante más tiempo que las mallas metálicas gracias al movimiento propio del material estimulado por la vibración de la caja de la criba. La desventaja en este sentido es la zona muerta más ancha necesaria entre las aberturas debido al material y la consiguiente reducción del rendimiento de cribado, así como el precio generalmente elevado de la superficie de la criba.
PROCESO DE CRIBA Y CORTE DE SEPARACIÓN
Para obtener un corte de separación óptimo, es fundamental influir en el tiempo de permanencia del material en el piso de la criba según proceda. Esto se consigue principalmente mediante la inclinación de la caja de la criba: una inclinación pronunciada aumenta el rendimiento de cribado, pero en determinadas circunstancias reduce la calidad del producto final debido a la presencia de fracción inferior en la fracción superior. En las cajas de la criba ajustadas planas, la precisión de separación es mayor pero, por el contrario, el rendimiento de cribado es menor. En este caso, es importante encontrar el mejor equilibrio entre un alto rendimiento y la calidad deseada del producto final.
En las precribas, el rango de ajuste es amplio y se encuentra entre 15,4° y 20° (MSS 502/802 EVO) y entre 12,5° y 17° (MSS 1102 PRO). El piso inferior de estas instalaciones tiene una forma similar a la denominada criba banana, es decir, que el lado de alimentación tiene un ángulo más pronunciado que el lado de descarga. De este modo, se consigue inicialmente una alta velocidad de flujo y una rápida distribución del material, que finalmente fluye más lentamente hacia el lado de descarga del piso y, por lo tanto, permanece más tiempo en el piso de la criba, lo que permite obtener una separación de alta precisión. Esta forma del piso de cribado aumenta la eficiencia del cribado hasta en un 10%.
Para que los equipos de cribado convencionales puedan cribar principalmente granos más finos con una alta calidad, es necesario un rango de ajuste aún mayor de la inclinación de la criba. En las instalaciones de cribado de clasificación Mobiscreen MSC EVO, basta con que sea de entre 20 y 38°.
MEDIOS DE CRIBADO PARA UN PRODUCTO FINAL ÓPTIMO
Con una elección bien pensada del grupo móvil de cribado y una configuración adaptada óptimamente al material de carga, no sólo se optimiza la calidad y el rendimiento del producto final sino que, al reducir al mínimo el desgaste, también se mantienen bajos los costes de material, lo que se traduce en un resultado de alta calidad con un bajo coste por tonelada producida.




















































