El futuro de la explotación Minera
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Una de las obligaciones de los gobiernos es la creación de una sólida estructura en la que la sociedad pueda basar su crecimiento económico.
La minería representa una pequeña fracción del PIB nacional español. Se maneja la cifra de que si los proyectos mineros en vías de desarrollo viesen la luz, el indicador económico podría subir un 1,5%. En regiones como Andalucía, tan necesitadas de impulso económico, esta cifra podría aumentar de una forma bastante más ostensible.
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Artículo de Miguel Cabal, Geólogo. Gerente de Geomatec
1 INTRODUCCIÓN
Evidentemente se trata de una visión optimista. Pero hay que ser más ambiciosos en la cantidad que aporta el sector al PIB y en el tiempo que dure esta aportación. Los proyectos actuales tienen fecha de caducidad y la sociedad debe mirar a más largo plazo a una actividad con continuidad.
El cimiento en el que va a desarrollarse la actividad minera de los próximos lustros y decenios es necesariamente el establecimiento de unas normas de juego que permitan realizar hoy la exploración necesaria para la puesta en valor de los yacimientos que todavía quedan en el subsuelo. Sin embargo, en estos tiempos, la tramitación de permisos mineros no es una tarea fácil. Ni para los exploradores ni para los administradores. La vigenc ia de una ley preconstitucional y de un reglamento con casi 40 años de vida hacen muy difícil la rápida gestión de los permisos.
Los objetivos que pretenden los actores de la minería son los mismos. Las empresas en su afán de desarrollarse y crecer, y la Administración en aras del desarrollo de una población necesitada de trabajo y actividad.
Se ha convertido en un asunto de urgencia lograr un escenario atractivo para que los recursos minerales de los que se dispone sean objeto de interés de las empresas exploradoras y explotadoras de todo el mundo.
Corren tiempos en los que la redacción de una nueva Ley de Minas debe ser y parece ser inminente. Por el interés de la ciudadanía es obligatorio que esta regulación permita cubrir todos los aspectos que faciliten explorar, investigar y explotar dentro de los márgenes legales y de los criterios asumibles con el adecuado respeto por el medio ambiente.
Por otro lado, es interesante plantearse que la exploración es una actividad generadora de riqueza y de empleo por si misma.
2 LA SOLICITUD DE UN PERMISO DE INVESTIGACIÓN
Si hay un término que define la minería del siglo XXI y su supervivencia es la “innovación”. Y a día de hoy se ha innovado en técnicas exploradoras, explotadoras, de transformación y hasta en mercadear los productos elaborados finales.
Pero ésta no debe de ser interpretada como puramente técnica. Si no también administrativa. Difícilmente se puede innovar con una normativa “obsoleta”.
En la normativa minera española se contemplan tres tipos de derechos mineros:
| Exploración | Artículo 40 - 42 |
| Investigación | Artículo 43 - 59 |
| Explotación | Artículo 60-72 |
El objeto de este artículo se centra en los dos primeros.
La primera reflexión que se puede hacer es que el proceso de búsqueda de mineral atiende a una estrategia comercial. El primer parámetro que ha cambiado sustancialmente desde el momento de redacción de la normativa minera es el porqué de esta búsqueda. Los ciclos económicos que mueve al sector de la exploración a buscar yacimientos son completamente diferentes a los de hace 40 años.
La disponibilidad tecnológica ha sufrido grandes variaciones. Sondeos de más de 1.000 metros de profundidad, dirigidos, desviaciones controladas… son ya habituales. La geofísica: cada vez son más tecnologías y más “penetrantes”: magneto telúrica, polarización inducida, vuelos electromagnéticos, gravimetría,…
El conocimiento de la geología de los emplazamientos de los futuros yacimientos que se van a encontrar ha evolucionado notoriamente. La experiencia acumulada y los éxitos alcanzados permiten al investigador darle cambios de rumbo a las hipótesis científicas que conducen la búsqueda.
3 ¿ESTÁ HECHA LA EXPLORACIÓN?
En muchos círculos se plantea una teoría: “la exploración ya está hecha”. Esta afirmación invita a eliminar los Permisos de Investigación de la normativa.
Pero, ¿se puede hacer esta afirmación con lo que implica sin pensar en sus consecuencias?.
En la opinión del autor, esta afirmación se basa en la base del conocimiento adquirido durante años de trabajo, en los que la actividad de las administraciones u organismos oficiales como el IGME, con la serie MAGNA de hojas geológicas, y los estudios realizados por las diferentes empresas, arrojan como resultado un “suficiente conocimiento a nivel de exploración del territorio nacional”.
Se plantean dos ideas:
• Hace 20 años las tierras raras eran una serie de elementos químicos que estaban en la parte de abajo de la tabla periódica de los elementos. Hoy son objeto de interés de la industria, originando una nueva línea de investigación. No han sido analizadas previamente en los diferentes trabajos de investigación.
• Los grandes yacimientos horizontales y superficiales son “fáciles” de descubrir. Los yacimientos pequeños inclinados y profundos son algo más complicados de encontrar. Por hacer un comentario a este aspecto, la planificación de los estudios geofísicos se orienta al tamaño del yacimiento. Si se busca un yacimiento grande los sensores se disponen de forma diferente que si el objetivo es buscar algo más pequeño y profundo. Algo similar ocurre con el diseño de la campaña de sondeos. Al modificar los criterios de búsqueda, parte de los trabajos habrá que repetirlos cambiando parámetros de la metodología.
Analizando una serie de apartados del conocimiento adquirido a lo largo de los años de exploración geológica, ¿se ha cubierto el conocimiento en todos ellos?.
La conclusión es que no: la fase de exploración, por definición, no puede darse por terminada.
El artículo 40 de la Ley de Minas define el permiso de exploración:
• Permisos de exploración
Artículo 40
• 1. El ministerio de Industria podrá otorgar permisos de exploración.
Las lagunas de conocimiento pueden satisfacerse dentro del marco legal de los Permisos de Exploración realizando trabajos de geología, geoquímica y geofísica, que por su naturaleza “no alteran la configuración del terreno”.
El tamaño máximo de un permiso de exploración es de 3.000 cuadrículas mineras, y se otorgan por un año siendo extensibles por otro más.
4 PERMISOS DE INVESTIGACIÓN
Entonces, a la empresa que desee investigar le queda la fórmula del Permiso de Investigación. Ya de entrada la dimensión de la superficie que se otorga por permiso es menor. Esta fórmula requiere de una inversión mayor, una serie de garantías financieras…
Sin entrar a cuestionar estos criterios, la realidad que se encuentra el investigador es el de un panorama diferente en la tramitación del permiso en cada provincia del territorio nacional. Se dan casos de excesiva demora en la admisión de la solicitud de un permiso y del posterior otorgamiento del mismo. La experiencia invita a pensar que no se trata de un problema de voluntad administrativa, sino de la carencia de un procedimiento administrativo claro y conciso, y que en muchas ocasiones deja abierta la toma de decisiones a la “opinión” del técnico competente.
El tamaño máximo de un permiso de investigación es de 300 cuadrículas mineras e inicialmente se otorga por tres años.
Cuando una empresa solicita un permiso de investigación, el grado de conocimiento que tiene ya de la zona objeto de estudio debe de ser suficiente para plantear una campaña de sondeos. Como ha quedado de manifiesto anteriormente, cada vez hay que investigar en diferentes contextos. La información adquirida previamente puede que no sea útil para encontrar un yacimiento.
El “no éxito” de la investigación previa puede deberse a la ausencia de yacimientos u otras causas:
• Técnicas no tan avanzadas como las actuales.
• Objetivos no adecuados.
• Búsqueda somera de yacimientos profundos…
5 PERSPECTIVAS FUTURAS
¿Qué le espera al mundo de la investigación minera? El futuro tiene que seguir los criterios de la exploración: buscar mineral.
• Buscar nuevos elementos, y, por tanto, minerales.
• Buscar en posiciones cercanas a donde ya se ha buscado.
• Buscar con nuevos criterios científicos y económicos.
• Buscar con nuevas técnicas.
• Buscar a grandes profundidades.
• Rebuscar donde ya se ha buscado pero se pueden replantear los métodos por el conocimiento adquirido.
6 LA EXPLORACIÓN COMO NEGOCIO
Además de procurar el descubrimiento de nuevos yacimientos que puedan ser explotados en el futuro, la exploración minera puede y debe ser completada como un negocio en sí, y de este modo debe de ser contemplada por parte de las administraciones.
Este hecho se puede observar desde dos puntos de vista. A nivel universal y desde el punto de vista local. Desde el primer punto de vista, la exploración mueve grandes cantidades de dinero en todo el mundo. Esta actividad se puede financiar de diversas formas. Por un lado las grandes compañías destinan una parte de sus beneficios en las explotaciones para buscar más operaciones.
Por otro lado, existe un mercado de gestión de capital de riesgo destinado a la exploración. Como ejemplo, el TSX de la Bolsa de Toronto, líder en empresas mineras listadas y en capacidad para levantar capital de riesgo para la actividad minera. Las cotizaciones en bolsa de las empresas mineras superan los 2,5 trillones de dólares canadienses (algo más de 2 billones de euros). Aproximadamente, la mitad de las empresas mineras se dedican a la exploración, el 35% a la exploración avanzada, un 5% a desarrollar proyectos y sólo un 10% a la producción.
Se puede pensar en un principio que la exploración no tiene repercusión en la economía local. Analizándolo en detalle se puede concluir que esta imagen no es correcta. Independientemente del modelo de gestión que adopte la empresa investigadora, en un proyecto interviene directamente e indirectamente una serie de profesionales. Directamente suele haber geólogos e ingenieros encargados del trabajo, tanto de la labor técnica como de la gestión. Además de forma no continua se incorporan al proyecto otro tipo de trabajadores, normalmente de empresas especialistas subcontratadas: topógrafos, laboratorios, geofísica, sondeos. Se puede estimar que a lo largo de un año, en un permiso de investigación con una actividad media, se puede dar empleo a 10 personas. De esta manera, es fácil interpretar que 15 proyectos de investigación generarían tanto empleo como una explotación
7 CONCLUSIONES
Puesto de manifiesto que la exploración no se ha terminado, y que la fase de Permiso de Investigación requiere de un estatus más avanzado de conocimiento que el que existe actualmente, ¿qué se puede plantear?.
Es el momento de innovar. Es el momento de replantearse la situación técnica y administrativa. Es el momento de pensar en soluciones.
Es el momento de que los actores de la minería se paren a pensar qué forma se le da y, antes de rehacer el marco normativo, habría que reflexionar sobre el escenario existente. Las explotaciones mineras, y con ellas muchos puestos de trabajo de las próximas décadas, dependen de la brillantez con que se sea capaz de solventar el escollo que se ha presentado.
Se deberá ser consciente de las situaciones económicas internacionales para poder brindarle al inversor un escenario atractivo en cada momento del mercado. Se hace necesario innovar el sistema de gestión de los permisos para alcanzar el éxito.
Independientemente de los trabajos que hagan las empresas exploradoras, el IGME y/u otros organismos como la universidad, deberían de volver a tener un papel protagonista que canalice el conocimiento científico que las propias empresas mineras necesitarán.
Las empresas deberán de invertir grandes cantidades en exploración e investigación. Cada vez será necesario más. En estas circunstancias se hace imperativo alcanzar un marco legislativo adecuado al sector.
Los actores: sector privado y la Administración deben de colaborar, coordinarse y tener paciencia. Los resultados van a llegar no mañana. Pero llegarán.
Miguel Cabal, gerente de Geomatec, es geólogo con más de 18 años de experiencia en el sector de la minería. Nacido y criado en ambientes mineros, inició su actividad profesional en la mina Sotiel cómo geólogo de mina. Tras la parada de la actividad minera en 2001, comienza a trabajar como consultor y desde entonces sus clientes han sido fundamentalmente mineros: Ormonde, Matsa, Daytal, First Quantum, Emerita Resources, Geoalcali,... donde se ha desarrollado como técnico en desarrollo de proyectos mineros de exploración y explotación.


























