
HJM Atlántica, la nueva sede de la empresa leonesa HJM en Galicia
Información de Fueyo Editores
En su constante afán por ofrecer la mejor red de servicio en toda España, la empresa leonesa Hispano Japonesa de Maquinaria inauguró hace unos meses la nueva sede de la delegación más occidental de HJM en España, que tiene por objeto cubrir las cuatro provincias gallegas, excepto las zonas de Lugo y Orense de la pizarra, que se llevan directamente desde la central en Ponferrada, León.
Conocida como HJM Atlántica, la nueva sede de dicha delegación se encuentra a las afueras de Coruña, en el recinto industrial Espirito Santo, en unas instalaciones muy llamativas a la entrada del polígono, donde se congregan las oficinas, los talleres y la zona de exposición de maquinaria.
Desde que Hispano Japonesa de Maquinaria se quedara con la distribución de Hitachi para toda España hace ya bastantes años, su máxima prioridad ha sido montar una red de delegaciones que dieran apoyo a sus clientes y servicio a las máquinas de sus marcas distribuidas en todas las provincias españolas.
Así, entre las últimas delegaciones inauguradas se encuentran Galicia en 2018 y Málaga en 2021, estando prevista para 2023 la de Cataluña.
La delegación de Galicia arrancó en 2018 en unas instalaciones más modestas en el mismo polígono industrial. Sin embargo, el gran potencial con que cuentan las provincias de Galicia y el gran parque de maquinaria Hitachi en dicha zona han forzado el cambio, pasando a unas nuevas instalaciones mucho más grandes, vistosas y preparadas para dar un servicio de excelencia. De hecho, comenzaron en una nave de 1.000 m2 con 300 m2 de parcela, donde contaba inicialmente con un equipo de tres personas, pasando en octubre de 2021 a las naves actuales de 2.300 m2, de los cuales 900 m2 son de exposición, 600 m2 de talleres, 600 m2 para recambios y 200 m2 de oficinas, y un equipo humano de diez personas.
Al frente de HJM Atlántica se encuentra Jorge Mosquera, un técnico con muchos años de experiencia en el sector de la maquinaria, que prácticamente ha desarrollado toda su vida laboral en Hispano Japonesa de Maquinaria y que ha sido la persona que, basándose en la idea del servicio como máximo exponente, ha desarrollado la delegación Atlántica de HJM, buscando siempre la máxima productividad de los equipos comercializados en la zona. “La mejor máquina, sin buen servicio, es mala”, este es el lema de Jorge Mosquera, que día a día trabaja por contar con los mejores mecánicos con conocimientos en inglés, informática y electrónica. De hecho, desde el primer momento en el que se abrió la delegación Atlántica, siempre ha dispuesto de taller, pues “sin taller no se pueden vender equipos”, matiza Mosquera.
La elección de las afueras de A Coruña como emplazamiento de la sede de HJM Atlántica desde sus orígenes se debe a la importante presencia de maquinaria en el sector forestal y, aunque en los últimos años la delegación se ha abierto mucho al sector industrial, puertos o el reciclaje, sigue pesando fuertemente el sector maderero, que comprende más de la mitad de las ventas de maquinaria en esta provincia. Esta ubicación en el norte de la cornisa gallega atlántica penaliza a los clientes del sector extractivo ubicados en el sur de Pontevedra, concretamente en la zona de Porriño, para lo que HJM ha cerrado un acuerdo con un taller de reparación de maquinaria de la zona, siempre con idea de minimizar los tiempos de respuesta y así alcanzar la excelencia en el servicio. Por lo tanto, en esta zona sur de Pontevedra la venta y postventa se realiza siempre desde A Coruña y la reparación de la maquinaria desde el taller concertado.
“Aunque Hitachi es una de nuestras representadas más antiguas, actualmente nos estamos preparando para dar servicio a todas las marcas que en los últimos meses se han incorporado al portfolio de HJM, como es el caso de Fuchs, Doppstadt, Dynapac o Metso”, aclara Mosquera. “Estas marcas necesitan igualmente técnicos y mecánicos con una elevada formación y en nuestro taller tenemos que estar preparados para responder ante cualquier incidencia”.
A continuación, se hace mención a varios de los últimos equipos Hitachi suministrados por HJM Atlántica.
EXCAVADORAS HITACHI EN CANTERAS DE RICHINOL
Una de las canteras gallegas más llamativas por la calidad de la piedra que se extrae es Canteras de Richinol, una explotación aridera, perteneciente a la empresa Canteras Are, ubicada en Melide, provincia de A Coruña, donde se extraen peridotitas y anfibolitas, dos rocas con un desgaste Los Ángeles de 7, lo que supone una excelente piedra para balasto ferroviario, pero con un desgaste elevadísimo que genera un impresionante consumo de material antidesgaste. Su producción anual es de 525.000 t, para lo cual se realizan actualmente dos voladuras al mes, obteniéndose 125.000 t anuales de balasto ferroviario. La planta cuenta con dos instalaciones de trituración y clasificación, una en vía húmeda y otra en vía seca, que permiten producciones de 500 t/h. Canteras Are, fundada en el año 1962, cuenta, además de la explotación de Canteras de Richinol, con otra cantera de gneiss situada a 30 km de distancia, concretamente en el término municipal de Lalín, que se conoce con el nombre de Canteras de Arenal.
En los frentes de Canteras de Richinol se encuentran dos excavadoras Hitachi trabajando: una destinada a la carga de camiones con material del frente volado y la otra para el taqueo de los grandes bolos generados en las voladuras. La primera de ellas es una ZX690LCH-6, una excavadora de 73 t de peso que monta un cazo de roca de 4,5 m3 y es la responsable de cargar dúmperes de 42 t de capacidad de carga en cuatro ciclos. Monta una pluma de 6,8 m, un balancín de 2,9 m y tejas de doble garra de 650 mm de ancho.
“Esta excavadora se utiliza para cargar todo el material de los frentes en los dúmperes, siendo el tamaño del todo-uno de 0-75 mm”, explica Eugenio Batán, gerente de Canteras Are y director de producción en Canteras de Richinol.
El segundo equipo Hitachi entregado en Canteras de Richinol fue una excavadora Hitachi ZX350LCN-6, una máquina destinada al taqueo y a los trabajos auxiliares en el frente de cantera. Se trata de una excavadora de 36 toneladas con una potencia de 210 kW, que monta una pluma monobloque de 6,4 m y un balancín de 2,6 m. El día de la visita portaba un martillo hidráulico de 3.000 kg y estaba realizando labores de taqueo en uno de los frentes de la explotación.
“La excavadora ZX350LCN-6 se caracteriza porque trabaja a una velocidad espectacular con respecto al modelo anterior que sustituyó. El hecho de montar una tercera bomba hace que se note mucho la reacción de movimientos”, matiza el director de producción de la explotación.
Tras unos cuantos meses de experiencia con las excavadoras Hitachi ZX690LCH-6 y la ZX350LCN-6, “podemos decir que las máquinas van muy bien. Redujimos el consumo muchísimo y eso que una de estas máquinas reemplazó a otra Hitachi del año 2000 con más de 21.000 horas de trabajo. El ahorro ha sido de alrededor de 18 litros menos de consumo a la hora en la máquina más grande”, explica Batán.
En definitiva, “se trata de equipos fiables, que los recibes y te olvidas de ellos. De hecho, además de todos los aspectos positivos de esta máquina, tengo que decir que son capaces de cumplir con cualquier producción por la elevada fiabilidad con que cuentan”, concluye Eugenio Batán.
CARGADORA HITACHI EN GRANITOS Y ÁRIDOS DE ATIOS
Otro de los equipos recientemente entregado por HJM Atlántica en la provincia de Pontevedra ha sido la cargadora Hitachi ZW310-7, que se encuentra actualmente trabando en la zona de Porriño, concretamente en la explotación Granitos y áridos de Atios, dedicándose a la gestión de acopios y carga de camiones del árido obtenido del famoso granito Rosa Porriño.
La zona de Porriño congrega decenas de explotaciones de roca ornamental dedicadas a la extracción de bloques para la comercialización de tableros para revestimiento, decoración o construcción. Otras muchas explotaciones se dedican a la fabricación de áridos para el sector de la construcción, obteniendo un material granítico con propiedades físicas y químicas muy interesantes.
Una de estas explotaciones es Granitos y áridos de Atios, que cuenta en la zona de Porriño con dos concesiones de explotación con la misma calidad de piedra. Fundada en 1984, desde sus inicios se dedica a la obtención de árido, contando actualmente con una piedra con desgaste Los Ángeles de 40 y una producción anual de 250.000 toneladas, explica Ramón Alvarado, director de Granitos y áridos de Atios.
La planta de trituración cuenta con dos líneas que arrancan con sendas machacadoras de mandíbulas.
La cargadora Hitachi ZW310-7 entregada hace seis meses fue la primera de este modelo que se vendió en España, y vino a sustituir a un equipo de mayor tamaño más pesado y menos productivo. Su labor es la gestión de acopios y la carga de camiones para lo que carga diariamente 1.500 t de árido de distintas granulometrías en camiones de 25 t de capacidad de carga.
“Nosotros hemos sido de tener equipos de otro fabricante, aunque no hemos quedado muy contentos con el tema de garantías. Si a esto le sumamos que Hitachi nos ha parecido siempre una buena marca y que el trato ha sido exquisito, la decisión fue fácil”, explica Alvarado.
Tras seis meses, la dirección, el departamento técnico y los operarios están muy contentos con la cargadora y con el servicio que ofrece HJM Atlántica. “Tras seis meses y 700 horas de trabajo, puedo decir que la máquina tiene un consumo muy razonable, de 13,7 l/hora, y que la cabina es muy cómoda y cuenta con mucha visibilidad, sobre todo trasera. Además, también destaca la velocidad de trabajo, siendo un 25% más productiva que el modelo anterior”, matiza el director de Granitos y áridos de Atios.
La cargadora ZW310-7 es un equipo de 24,5 t de peso accionado por un motor de 233 kW de potencia, habiendo montado el modelo concreto de Granitos y áridos de Atios un cazo de 4,6 m3. Este equipo tiene una previsión de trabajo anual de 2.000 horas.
“Con la inversión que hemos realizado en la cargadora, el coste por tonelada producida ha bajado significativamente, mientras que el costeo de adquisición de la máquina se justifica con los ahorros en gasóleo, aceite hidráulico, neumáticos y averías”, concluye Ramón Alvarado.
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