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05 Junio 2026

Stoian Markov se despide de SMOPYC tras cuatro ediciones al frente del comité organizador

Información de Fueyo Editores

El sector de la maquinaria de obras públicas, construcción y minería rinde tributo a quien ha sido uno de sus grandes artífices en el certamen español de referencia en los últimos años, una persona muy profesional pero fundamentalmente una buena persona conocida y reconocida por todo el sector de la maquinaria

Hay personas que no hacen ruido pero lo mueven todo. Stoian Markov es una de ellas. Con la clausura de SMOPYC 2026 (la vigésima edición del Salón Internacional de Maquinaria de Obras Públicas, Construcción y Minería, celebrada del 15 al 18 de abril en Feria de Zaragoza) se cierra también el capítulo más longevo y fructífero de su historia reciente. Markov deja la presidencia del Comité Organizador tras cuatro ediciones consecutivas al frente, y el sector no ha querido dejarle marchar sin el reconocimiento que merece.

Natural de Plovdiv, Bulgaria, donde nació en 1969, Markov es ingeniero de formación, especializado en maquinaria de obras públicas y construcción por la Universidad Politécnica de Sofía. Una carrera técnica que se fue transformando con los años en una vocación más amplia: la de construir puentes entre empresas, mercados y personas. Así llegó primero a Estambul, después a Ankara, y finalmente a España, donde acabó echando raíces profesionales y personales.

Su nombre lleva años ligado a Hidromek West, la filial europea de la marca turca de maquinaria, desde cuya dirección general tejió una red de distribución que hoy abarca España, Portugal, Francia, Alemania e Italia. Pero si hay algo que el sector recuerda con especial cariño es su forma de ejercer el liderazgo dentro del Comité Organizador de SMOPYC: sin aspavientos, con la puerta siempre abierta y con una convicción clara de que la feria sólo funciona si todos reman juntos.

Asumió la presidencia del Comité en tiempos nada fáciles. La edición de 2021, celebrada en plena resaca de la pandemia, fue una apuesta arriesgada que él defendió con firmeza y que acabó siendo, según sus propias palabras, una de las mejores de la historia del certamen. No por los metros cuadrados, sino por la calidad de quienes acudieron y por lo que significó: demostrar que el sector tenía hambre de reencontrarse.

Desde entonces, SMOPYC no ha parado de crecer. La edición de este año, que ha celebrado su vigésimo aniversario bajo el lema "Construimos un mundo más sostenible", ha cerrado con cifras récord: más expositores, más superficie y más visitantes que en ninguna edición anterior. Un broche de oro para quien ha estado al timón durante este periodo de expansión.

Pero más allá de los datos, lo que deja Markov es algo más difícil de cuantificar: un clima de confianza dentro del comité, una cultura de trabajo basada en el consenso y la generosidad, y la convicción colectiva de que SMOPYC es patrimonio de todos. Políglota, cercano, buena persona, siempre dispuesto a escuchar antes de hablar, supo ganarse el respeto de fabricantes, distribuidores, asociaciones y organizadores por igual.

El homenaje que el sector le ha tributado en esta despedida no ha sido un acto de protocolo. Ha sido el reconocimiento genuino de una industria que sabe lo que tiene cuando lo tiene. Stoian Markov se va, pero SMOPYC lleva su impronta. Y eso no se clausura.

 

Información de Rocas y Minerales

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